Soy un convencido de que cada ser humano tiene, por lo menos, una vez en su vida ésa oportunidad, ese “cuarto de hora”, o su época de “vacas gordas” que puede convertirse en una maldición si el beneficiado no tiene “los pies bien puestos sobre la tierra”.
Tengo bastantes amigos que súbitamente ascendieron en sus trabajos y repentinamente comenzaron a ganar un sueldo maravilloso, pero años después perdieron sus trabajos, quedaron en la calle y sin ahorros...
Conozco varios casos de gente que recibieron jugosas herencias y las perdieron junto con gran parte del patrimonio que tenían antes de recibir esos dineros, también conozco dos personas que tenían buenas posiciones económicas pero se ganaron el gordo de la lotería y tiempo después quedaron arruinados. Muchos de nosotros nos hemos puesto a soñar en lo que haríamos si fuéramos favorecidos con una de esas situaciones, pero nunca nos detenemos a pensar seriamente en lo que deberíamos hacer si esto ocurre realmente.
Los nuevo ricos no se dan cuenta que a su alrededor todo se dispone para que gasten el dinero pero no hay nada que se disponga para conservarlo. He podido observar que aquellas personas que son beneficiarias de una bonanza repentina y que después quedan en la calle, han tenido patrones de conducta muy parecidos y han gastado el dinero de maneras similares. Lo primero que hacen es pagar todo lo que debían pero, de otra parte, consiguen tarjetas de crédito con cupos astronómicos. Es lógico que una persona que siempre ha sido empleada piense en adquirir o mejorar de casa, el auto, mejorar su vestuario y salir de vacaciones, pero alrededor de estos cambios hay adicionales que van sumando, por ejemplo: la casa nueva incluye muebles y electrodomésticos nuevos, las vacaciones no son a cualquier parte ni se alojan en cualquier hotel y, obviamente, los autos nuevos son lujosos y el nuevo guardarropa es para todos los miembros de la familia que eligen prendas de marcas costosas.
Ya sea de manera paulatina o inmediata, los afortunados adquieren algunos bienes verdaderamente importantes, pero también comprar propiedades y muchísimos servicios suntuarios. Al momento de compran una vivienda, la elijen en un estrato superior al que tenían, adquieren automóviles lujosos, compran acciones en clubes, se inscriben en planes de vacaciones en resort de tiempo compartido y/o compran finca de recreo. Algunos miembros de la familia se someten a cirugías plásticas, tratamientos estéticos y se inscriben a gimnasios costosos y no es raro que algunos padres decidan cambiar a los hijos de colegios o de universidad.
La familia va alterando sus costumbres: Los restaurantes, las fiestas y regalos van subiendo de precio y no faltan quienes contratan chofer y domesticas, ni faltan los caritativos que hacen donaciones y ayudas a los familiares o amigos vaciados. Se afilian a costosos servicios tecnológicos como celulares en post pago, Internet, televisión por suscripción y diversos sistemas de entretenimiento, al igual que se suscriben a varias publicaciones y revistas… Todos estos son gastos que vistos aisladamente no parecieran tan importantes, pero que obligan a un mantenimiento mensual o anual y que, en conjunto, terminan siendo un gasto importante.
Adquirir bienes y servicios tiene un costo inicial, pero mantenerlos y conservarlos tiene un costo permanente que pocas veces es tenidos en cuenta. En un abrir y cerrar de ojos, estas familias se ubican en uno o dos estratos por encima del que vivían antes pero, en los casos de herederos o ganadores de loterías que no renuncian a sus trabajos, los ingresos mensuales continúan siendo el mismo de antes y se ven obligados a echar mano del capital para sostener el nuevo status. Recordemos el dicho popular que dice: “Donde se saca y no se echa, se acaba la cosecha”. En los casos de empleados que reciben un aumento de sueldo descomunalmente inesperado, rápidamente vuelven a estar “del cuello” porque adquieren obligaciones que igualan o superan los nuevos ingresos y quedan sin capacidad de ahorro para las épocas de “vacas flacas.”
Pero la mayoría de esas fortunas provenientes de herencias y loterías se pierden en malos negocios. Muchos ganadores se retiran de sus trabajos y se embarcan en empresas en las que fracasan, otros invierten en sociedades de familiares o amigos que también quiebran o les roban la plata. Y así parezca absurdo, son numerosos los casos de gente que ya tenían empresas exitosas y les inyectan ese nuevo capital para expandirlas, pero quiebran inexplicablemente y quedan en la calle. Lo más insólito de todos los casos es que, agregado al drama de lo que conlleva el fracaso económico y una quiebra, algunas parejas terminan separándose. Parte del problema puede estar, creo, en que los seres humanos vamos aprendiendo a administrar lo que ganamos al mismo ritmo en que lo vamos adquiriendo lentamente y con el sudor de la frente; entonces, cuando nos sorprende un desbordado caudal de dinero, no estamos preparados para administrarlo.
De otra parte, las personas cometen el error de basar el éxito y la felicidad en las cosas materiales, casi todas efímeras; el dinero es el icono que más se asocia con el éxito debido a que es el medio con que se alcanzan varios de los sueños materiales y, en nuestra sociedad de consumo, lo material es símbolo inequívoco de status, que a su vez es visto como la medida de lo bien o mal que estamos respecto a la gente de nuestro entorno. De tal forma que, al llegarnos repentinamente un capital enorme, podemos sentir que ya tenemos todo aquello por lo que trabajábamos y esa posición mental equivale al suicidio profesional, emocional y, casi siempre, al fracaso económico, porque se pierde parte de la razón de ser en esta vida.
Soy un convencido de que el éxito y la felicidad no se basan en el dinero ni en las propiedades que se tengan; considero que el éxito solo se puede medir de manera individual, de acuerdo a la cantidad de metas personales alcanzadas, mientras que la felicidad está en el mayor grado de tranquilidad que cada sujeto logre en su existencia y parte de esa tranquilidad proviene de tener definido lo que se quiere en la vida. Resulta obvio que gran parte de la tranquilidad de un hogar radica en que se puedan pagar cómodamente todas las cuentas, así sean cuentas que provengan de las necesidades básicas y de algunas adquisiciones suntuarias.
Es muy peligroso deambular por este mundo sin un proyecto de vida o un proyecto en que no predominen los valores humanos, culturales y afectivos; pero más grave aún es el hecho de vivir sin metas claras y perfectamente definidas. Las personas que valoran lo que tienen, que saben lo que quieren y que aman lo que hacen, son menos propensos a que una repentina situación de abundancia les altere el rumbo de sus vidas. Si cuando alguien fantasea con ganarse una lotería expone planes que rivalizan con su profesión, con su familia o con sus metas, quiere decir que esta persona no es feliz en el esquema de vida que tiene y está expuesta a que cualquier situación externa le cambie radicalmente el rumbo de su existencia.
Si yo me ganara una lotería, invertiría todo ese dinero en los títulos valores, en las acciones más seguras que ofrezca el mercado y seguiría viviendo igual. Anualmente retiraría solamente lo que esas inversiones produjeran puesto que ese sería el resultado de mi administración y por lo tanto mi derecho...
¿Qué haría usted si se ganara el gordo de la lotería, si le llegara una herencia enorme o le aumentaran su sueldo mucho más de lo que ha soñado?
Comentarios
SI YO GANARA LA LOTERÍA (Comentario de MARCO ALVARADO el 2007-07-23 11:55:25)
Bueno, como usted dice, es un sueño que muchas personas han teneido en sus vidas, y bueno como tantas, yo tambien lo tuve. La verdad es que si ganara la lotería, haría un monton de cosas, como por ejemplo estudiar una carrera buena en un lugar de prestigio para que despues no tenga tantos problermas para conseguir trabajo, eso sugeriria una inversion fuerte pero que valdria la pena.Tambien me compraria una casa o departamento para poder vivir, no en un lugar exclusivo, pero si en un lugar mas tranquilo del lugar donde vivo ahora. Luego buscaría, investigaria un buen negocio, uno mediano como para coimenzar y ponerlo en practica junto a mi familia para que se desarrollen. Y por su puesto ayudaria a mis hermanos en hacer un negocio para ellos. Gracias
(Comentario de gabo el 2007-07-24 18:37:19) MUY BUEN ARTICULO, SERIA BUENO QUE ESCRIBIERA SOBRE AQUELLOS QUE SE GANARON LA LOTERIA NACIENDO EN UNA FAMILIA ACOMODADA Y QUE VIVEN DE LA RENTA SIN PARTIRSE EL ESPINAZO NI GASTANDO PLATA COMPRANDO BALOTOS Y LOTERIAS.
TRANQUILIDAD (Comentario de MAITE el 2007-07-25 10:20:29) Pues primero felicitarle por el artículo. Yo siempre he fantaseado, etc... Pero ahora mismo lo que más ilusión me hace pensar si me toca es tener tiempo. TIEMPO. No quiero lujos ni otras cosas materiales que no dan felicidad, pero tener TIEMPO sí, por algo se dice que "El tiempo es oro", ¿no?
HOLA (Comentario de LORENA el 2007-11-15 16:04:28) EXCELENTE
(Comentario de el 2007-11-15 16:06:19) BUENO LA VERDAD NO COMPRO LA LOTERIA POR QUE SI ME LA GANO SEGURAMENTE ENLOQUECERIA POR LO CUAL SIGO TRABAJANDO PARA CONSEGUIR MIS METAS, MI PRIMO GANO LA LOTERIA HACE 5 AÑOS Y HOY NO TIENE NADA. TODA LA DESPILFARRO. LO FELICITO MUY BUEN ARTICULO GRACIAS
si me gno la loteria (Comentario de DUENDE el 2008-01-27 02:34:17) ose seria mi suenoja donde yo me gane la loteria me ira de farra un buen rpo fumaria mas yerba q un hp tirado en una amaca en una isla con un par de chimbas al lado q me den uvitas en la boca y otras cisitas... montaria una disquera de rap colombiano a poner puros raperos colombianos a salir a delante por midisquera beberia la champana mas cara fumaria la mejor cripa del planta me dari mis buenos pases de la caca mas fina q exista encolombia me compraria 2 pent house en el poblado con vista en medellin otro en miami con vista al mar y san andres un casa bien asarosa tambien una finca en llano grande y invertiria plata en ganao como un hp comeria la mejor bandeja paisa del mundo y me ira con natalia pariz ana sofia henao tatiana de los rios y otras chimbotas mas pa la finca a hueler beber tomar y pichar como un hp uy q chimba ganarme la leteria ome percero
Una fantaciosa + (Comentario de Pilar ortiz el 2008-06-18 15:45:47) Creo q todo el mundo alguna vez en la vida sueña con ganarse la loteria, así mismo yo lo he hecho, nada y si me la ganara terminaria de estudiar la carrera que no termine xq mis padres se quedaron sin trabajo y no pudoeron seguir costeando (Odontologia), copraria una casa y xq no un carro pero invertiria en negocios, restaurante, bar, publicidad para tener de donde "sacar", ayudaria a mis padres a tener una bonita vejez y le daria un excelente futuro a mi hijo.....
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